Hay miles de compuestos y mezclas químicas que presentan alguna forma
de mayor o menor riesgo para el usuario inexperto; pero, de la misma
manera como puede controlarse el riesgo de un engranaje o el de una
sierra circular sin protección, también se puede controlar el uso
de cualquier producto químico; por tanto, debido al uso creciente
de productos químicos en las industrias no químicas, la incidencia
de los "accidentes químicos" aumenta día con día. Muchos se
deben a que se ignoran las propiedades químicas de esos productos.
En
la industria química, los problemas de seguridad que lleva consigo
el uso de dichos productos, por razones de su magnitud y complejidad,
exigen que se evalúen sistemáticamente todas sus propiedades, a fin
de conocer sus riesgos; por ejemplo, su toxicidad e inflamabilidad.
En
los últimos años se ha convertido en un axioma de la buena dirección
en la industria química que la fabricación segura, o MANEJO SEGURO,
de productos químicos depende de tres condiciones esenciales:
a) Conocimiento del producto químico.
b) Conocimiento de la planta procesador, o usos dentro de la empresa.
c) Conocimiento del operador.
Esta
máxima se aplica igualmente cuando se manejan productos químicos en
cualquier industria, sea en pequeñas o grandes cantidades.
De
acuerdo a la NOM-005-STPS-1998 en su punto 5.11, especifica que se
debe "Establecer por escrito las actividades peligrosas y operaciones
en espacios confinados que entrañen exposición a sustancias químicas
peligrosas y que requieran autorización para ejecutarse, y elaborar
el procedimiento de autorización..."